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¿Qué son el Zodiaco y las Constelaciones para la Astrología?

 

     Antiguamente, babilonios, griegos y egipcios, concebían al sistema Solar como un conjunto de círculos o esferas concéntricas en cuyo centro se hallaba la Tierra, y en derredor giraban el Sol, la Luna y los demás planetas. De hecho, “planeta” en griego quiere decir “errante”. Según Aristóteles, la región sublunar, ubicada entre la Tierra y la Luna, estaba sujeta al cambio y formada por cuatro elementos: fuego, tierra, aire y agua. Después de la esfera de Saturno, este Sistema Solar terminaba con la región de las estrellas fijas, que al igual que para Platón, Aristóteles las consideraba divinas y eternas, formadas por un quinto elemento, un elemento sublime denominado la “quintaesencia”, el éter con luminosidad propia. Estas “estrellas fijas” eran en realidad las constelaciones y éstas forman el zodíaco.

 

    La aparición del zodíaco surge desde finales del siglo VII a.C., con base en el aparente movimiento del Sol por las constelaciones. Digo aparente, porque en realidad es la Tierra la que se mueve en torno al Sol fijo.

 

    Las estrellas más brillantes de ciertas formaciones estelares o constelaciones, recibieron nombres que corresponden a los signos del zodíaco, durante el aparente paso mensual del Sol a través de ellas.

 

    Estos patrones estelares o constelaciones, por las cuales aparentemente atraviesan el Sol y los demás planetas, se efectúan alrededor de una franja o cinturón. Como los babilonios utilizaron animales o figuras míticas para representar las constelaciones alrededor de esta franja, los griegos lo llamaron zodiakos kiklos o círculo de animales, que ahora le damos el nombre del zodíaco y que contiene los doce signos del zodíaco.

    Las doce constelaciones zodiacales se concluyeron en el siglo VI a.C. y los signos del zodíaco, de 30° cada uno, alrededor de una circunferencia de 360°, se completó a finales del siglo VI a.C.

 

    De esta forma, cada signo del zodíaco corresponde a una constelación y, como el zodíaco se formó en sociedades agrarias, donde era fundamental para la sobrevivencia saber cuándo era apropiado sembrar y cuándo cosechar, los signos del zodíaco se asociaron con los periodos agrícolas correspondientes.

    Por ejemplo, el signo del zodíaco que conocemos como Aries, en babilonio se denominaba LU.HUN.GA, haciendo referencia al trabajador que se alquila para cuidar los rebaños durante la primavera. Tauro era denominado GU. AN. NA, haciendo referencia al toro que se empleaba para las tareas de labranza. Así, Virgo corresponde a la pizca que hacían las jovencitas; Libra corresponde al periodo para pesar los granos; Sagitario a la caza, para almacenar el alimento antes del invierno; y Piscis a la pesca.

 

    De esta forma, las constelaciones o grupos de estrellas que se observan astronómicamente en la Astrología, se agrupan como los signos del zodíaco, pero están relacionados con la distancia de la Tierra al Sol y no con las constelaciones celestes, que están años luz de distancia entre ellas y de ellas a la Tierra. Lo que en realidad afecta al individuo es el Sol y eso hace la diferencia entre un signo del zodíaco y otro; de aquí que los ritmos biológicos sean tan importantes en la vida diaria de una persona y a que un individuo tenga un temperamento diferente en función de la fecha de nacimiento.

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